Guillo de Viaje | Travel | Tienda de Viajes

La Guajira: un viaje alucinante al extremo norte de Colombia

Espectaculares playas de colores

¡Mi mejor destino de 2014!… creo que es una corta pero efectiva definición de lo que fue el viaje a La Guajira… intentaré describir algunos de los mejores momentos y paisajes (siempre me quedaré corta describiéndolos).

Bueno, para darles un poco de contexto geográfico La Guajira es uno de los 32 departamentos de la Republica de Colombia, se encuentra al noreste del país, encontrándose en él, el punto cardinal extremo de Colombia y Suramérica. Cuenta con paisajes variados: selva seca y húmeda de montaña, así como áridos desiertos, lo que explica las temperaturas de más de 40°C que se pueden llegar a experimentar. Es un departamento de gran diversidad étnica, empezando por los 21 clanes Wayú que son protegidos por el gobierno del país, otros pueblos indígenas, los sirio-libaneses («turcos») y los blancos o mestizos.

Mapa de La Guajira

Mapa de La Guajira

Ya entrados en contexto y ubicados en el mapa empecemos… el viaje puede comenzar en Santa Marta viajando en carro hasta Riohacha, y se disfruta de los paisajes hermosos del camino o directamente en Riohacha, ya que al ser la capital del departamento tiene Aeropuerto, pues bien, así empezamos nosotros. Llegamos a Riohacha en vuelo de medio día. Esta es una ciudad pequeña rodeada de mar y muy comercial, se consiguen artesanías muy bonitas a muy buen precio. Son aproximadamente 2 horas de camino hasta Uribia «la capital indígena de Colombia», es una ciudad-pueblo habitada en un 90% por indígenas Wayú y de ahí 3 horas hasta el Cabo de Vela.

Una vez llegamos al Cabo nos hospedamos en la Ranchería UTTA, venden comida típica muy rica y se duerme en un cómodo chinchorro (es una especia de hamaca pero tiene como bordes largos que sirven de cobija). El atardecer en este primer día de camino, fue increíble, nos tocó verlo entre Uribia y el Cabo, al lado de la carretera está la vía férrea del tren que transporta Carbón. Aquí una foto:

Atardeceres en l a costa atlántica de Colombia

Atardeceres en l a costa atlántica de Colombia

Es un viaje extremo porque hay que levantarse muy temprano y por supuesto vale toda la pena acostarse tarde, uno no se quiere perder ni un solo minuto de los días allá. El sol sale a eso de las 5 de la mañana y se esconde tipo 6.40. El segundo día de viaje inició muy temprano con esta vista:

Amanecer en La Guajira

Amanecer en La Guajira

Es como ver a Dios o aquello en lo que cada uno crea dibujando lentamente una pintura maravillosa… de  verdad que es en esos momentos cuando uno medianamente dimensiona la grandeza de la naturaleza.

Una vez este espectáculo terminó nos alistamos para el segundo día. Empezó con un recorrido por el desierto hasta Puerto Bolívar. El camino bordea el Cabo y después se adentra en la selva seca del desierto, pasamos por el parque Eólico, majestuoso de verdad!!

 

Parque Eólico

Parque Eólico

A pocos metros del parque nos esperaba una lancha que nos llevaría a la Ranchería Luz Mila en Punta Gallinas. El viaje en lancha dura aproximadamente una hora y 45 minutos, también puede hacerse por tierra, es un poco más largo, creo que dos horas más, pero se pueden hacer paradas turísticas y por supuesto tomar muchas más fotografías de los hermosos paisajes que ofrece esa tierra. No pudimos hacerlo por tierra, porque AFORTUNADAMENTE había estado lloviendo, digo afortunadamente porque hacía más de dos años que no llovía en la Guajira, estaban en una crisis difícil, que gracias Dios ha ido mejorando. También gracias a dicha lluvia pudimos observar verdes cactus y arbustos florecidos, cosa que meses atrás habría sido imposible. Bueno… de igual forma en lancha es un paseo delicioso, brisa, solecito saliendo, desierto a un lado, mar azul al otro, qué más pedirle a la vida… 🙂

Durante el camino, contamos con la fortuna de ver un grupo de flamencos alimentándose, son unos animales muy grandes, que verlos en su estado natural es bastante interesante… una ventaja del viaje en lancha!!

Flamingos Rosados en el viaje al Cabo de la Vela

Flamingos Rosados en el viaje al Cabo de la Vela

Llegamos a la ranchería a eso de las 9 de la mañana, hacía mucho calor y el sol inclemente… el celular marcaba 39°C pero parecían 45°C. Nos recibió familia Wayú propietaria de la Ranchería Luz Mila, uno de los 21 clanes Wayú. Es una familia matriarcal, como todos los clanes Wayú, son aproximadamente 35 personas en esa familia, absolutamente serviciales, atentos, queridos y felices de recibir visitantes que admiren y cuiden sus tierras, que como ellos las llaman son el tesoro más grande que tienen. Xiomara, en adelante Xiomi, fue nuestra anfitriona, quien cocinó, danzó y nos enseñó su tierra.

Muelle que nos recibe en la ranchería Luz Mila:

Muelle en la ranchería Luz Mila

Muelle en la ranchería Luz Mila

Símbolo del clan Wayú:

Símbolo del clan Wayú

Símbolo del clan Wayú

La comida ni hablar… Creo que me he comido la langosta más grande y deliciosa en ese lugar. La sazón de Xiomi es una cosa loca, cocina todo tipo de pescados y comida de mar.

Aquí comíamos delicioso

Aquí comíamos delicioso

Toda la familia habla en la lengua wayuunaiki, los niños no hablan español, pero el resto de la familia si… aquí algunas palabras de la lengua Wayú:

Algunas palabras en Wayú

Algunas palabras en Wayú

Xiomi, la anfitriona

Xiomi, la anfitriona

Chinchorros en la la ranchería

Chinchorros en la la ranchería

Ya en la instalados en la ranchería hicimos un paseo por los alrededores, “muñeco” la mascota de la caso nos acompañó (un french puddle, igual de adorable que toda la familia), fuimos a la playa de la ranchería y esto es lo que se puede observar…

 

Qué tal la vista...

Qué tal la vista…

Parece mentira ¿no?

Es definitivamente una tierra de contrastes

Es definitivamente una tierra de contrastes y colores

Hermoso ¿no?… Bueno… luego de esa mañana en el mar caribe colombiano, unas cuantas cervezas y un almuerzo espectacular acompañaron nuestro medio día, y para reposarlo esta vista:

Esta es la vida que me merezco

Esta es la vida que me merezco

Después de almuerzo nos desplazamos por en medio del desierto hasta el Faro de Punta Gallinas, el punto exacto que se marca en el mapa, donde está el extremo norte de Suramérica y Colombia… en el camino esto fue algo de lo que vimos:

Lo que se ve en el camino

Lo que se ve en el camino

El Faro… creo que un lugar mágico… se siente una energía extraña, el viento muy fuerte, el sol sigue inclemente, pero la vista es maravillosa. Creo los minutos que uno pasa en ese lugar pagan el viaje y todas las horas de camino que tienen que transcurrir para llegar allá… Aquí algunas de las mejores imágenes:

Y eso es lo que se ve

Y eso es lo que se ve

Torres de Piedras

Torres de Piedras

Lindo ¿no?

Este era el parche… en el punto más al norte de Colombia!!

Mi parche de amigos

Mi parche de amigos

Esta soy yo

Esta soy yo

Después de 7.876 fotografías en ese lugar, seguimos el camino por el desierto hasta llegar a las dunas, ahí si que uno se quiere quedar para toda la vida… es un lugar hermoso… contrastes entre el amarillo del desierto, el azul del mar, el azul del cielo… una combinación de colores que te dejan sin palabras y quisieras observar por mucho tiempo para que no se te olvide, miren!!:

 

Jugando como niños

Jugando como niños

Creo que todo el que visite este lugar puede divertirse como un niño!!

guajira22

Jugando como niños

Deslumbrados…

Entre la inmesidad del océano y la arena

Entre la inmensidad del océano y la arena

Impresionante

Impresionante

Es majestuoso!! Esta una montaña de arena y al caer, esta una playa que te invita a meterte y disfrutar un mar espectacular para jugar y divertirse como nunca!!

Majestuosidad absoluta

Majestuosidad absoluta

Y al caer el sol… toca despedirse de este lugar observando este atardecer:

La caída del sol

La caída del sol

Increíbles atardeceres

Increíbles atardeceres

Los colores de Dios

Los colores de Dios

Hermoso ¿no?

Después de este día lleno de colores, mar, desierto, selva seca, amigos, atardecer, nada mejor que una cena con un salpicón de pescado espectacular, y una danza Wayú que la familia hizo para nosotros, fuer hermoso!! Nos explicaron su origen, su tradición matriarcal, el significado de sus danzas y en lo que creen y esperan del mundo:

Todo el grupo

Todo el grupo con los locales

Después de este momento lleno de sabiduría y cultura nos quedamos un par de horas más observando el cielo absolutamente despejado del lugar, uno no se alcanza a imaginar que hay tantas estrellas en el cielo, hasta que tiene la oportunidad de verlas en un lugar como ese… así este día termina con una noche maravillosamente estrellada, fresca por el viento fuerte que golpea el mar y a lo lejos el sonido de las olas del mar… definitivamente una noche espectacular!

El día 3 inició con esta vista…

¿Qué tal este amanecer?

¿Qué tal este amanecer?

No significa esto ser muy afortunado? De verdad que es un lugar mágico… lleno de gente hermosa, lugares increibles, como de cuentos!! Fue un amanecer para dar gracias a Dios por la posibilidad de conocer y vivir cada momento durante el viaje!

Esa mañana nos despedimos, prometiendo volver y recomendar a cada persona que conocieramos que es un lugar obligado de Colombia para recorrer y disfrutar!

En el camino de regreso pasamos por las salinas de Manaure, donde se observa como de manera artesanal, los guajiros obtienen sal para vender en los comercios locales y a las industrias que la procesan, interesante…

Minas de sal en Manure

Minas de sal en Manure

Y asi termina este viaje que por supuesto les digo deben hacerlo, si son colombianos es un destino obligado y si son extranjeros tendran la posibilidad de vivir una experiencia llena de lugares majestuosos si incluyen a La Guajira como uno de sus destinos!

Espero que les haya gustado…

K.

About author View all posts

Kelly Velasco

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Abrir chat